El 2020 será un año complicado para la producción lechera: Analac

El cambio climático sigue siendo una dura realidad y los ganaderos tendrán que enfrentarse a una situación compleja que demanda manejo y gastos.

Los productores colombianos de leche aseguraron que por el tema climático la oferta del lácteo puede tener una merma por cuanto es esperada una temporada seca bastante extensa y perjudicial por el impacto en la conversión de pasto a leche y por consiguiente en los rendimientos.

El Gerente General de la Asociación Nacional de Productores de Leche, Analac, Javier Ardila, afirmó en Diariolaeconomia.com, que el gremio está previendo que el verano va a continuar de manera alarmante, situación que incidirá en una menor oferta del alimento a nivel nacional. Reveló que es tal la baja en esa oferta que la industria en los primeros 15 días de enero importó algo más de 11.800 toneladas de un contingente que vino de Estados Unidos.

Advirtió que hay que tener mucho cuidado porque la industria y los compradores de leche utilizan esa herramienta comercial para generar pánico en los productores primarios y así evitar que puedan recuperar algo de precio, recalcó, metiendo miedo con el volumen de importaciones.

En 2019 las compras de leche en el extranjero fueron de 56.000 toneladas con datos a noviembre, pero el gremio calcula que la cifra puede estar cerrando diciembre con 60.000 toneladas porque hay que sumar productos lácteos, 48.000 toneladas de leche en polvo entera y descremada, igual unas 5.000 toneladas de quesos madurados y el resto, unas 11.000 toneladas expresadas en lactosuero, una materia prima importante cuando se usa adecuadamente pues algunos lo toman, le agregan agua y lo mezclan con la leche, haciéndole trampa al consumidor.

“Yo pienso que este es el momento para poder conseguir un buen comprador de leche, pero como he venido insistiendo y recomendando, no cerrando las puertas al comprador anterior y hacer negociaciones decentes y buscar así oportunidades nuevas de precio. Igual hay que tener en cuenta que la tendencia mundial y en Colombia es la venta de leche fría, aclarando que en algunas épocas del año el precio de la leche refrigerada no es tan atractivo frente a la leche caliente, pero en la media de los años el precio del producto lácteo de ordeño frío, siempre supera al que se ofrece con temperatura normal”, explicó el señor Ardila.

Según el dirigente gremial el 2020 arrancó con líos en el trópico alto debido a las heladas, muy comunes en los primeros meses del año y que dejó una afectación muy severa en algunas zonas del altiplano cundiboyacense, en otras el daño estuvo en niveles medios en tanto que algunas regiones de alta producción reportaron daños de intensidad baja. Al problema se sumaron aspectos tales como un intenso verano y una ausencia de lluvias que de igual manera suelen ser comunes por esta época.

La situación, explicó, disminuyó la producción de forraje y pasto causando que las fincas y las vacas se quedaran sin comida o con menos ingesta de pasto ocasionando la respectiva disminución en la producción de leche.

El directivo expuso que es consecuente tener en cuenta que el país viene de una temporada amable pues durante un año largo los productores gozaron de un buen precio en la leche porque la oferta lechera a nivel nacional se vio disminuida por el verano intenso que padeció la Costa Atlántica en 2019, asunto que impidió la producción de un volumen considerable de leche situación que impactó la oferta nacional en un 15 por ciento aproximadamente por la disminución descrita, cifra que aún no se ha podido consolidar porque hacen falta los últimos análisis de la Unidad de Seguimiento de Precios del ministerio de Agricultura.

Lo complicado del asunto es que esos datos no se han tabulado por causas políticas en vista que empezó el año y desde el ejecutivo no ha sido posible contratar el personal que quedó cesante a finales de 2019 y que no pueden retomar labores porque tienen contratos anuales y por temas netamente burocráticos no han podido seguir trabajando. En ese tema el gremio lechero por excelencia ha venido insistiendo pues consideran que los funcionarios de importancia con trabajos trascendentales por la información que le brindan al país no deben estar ausentes de sus labores porque la falta de recopilación de datos y estadísticas no le dan soporte a ningún proyecto productivo o a las informaciones que requieren los propietarios de los hatos y que de manera oportuna tiene que acopiar un estado.

Retomando el tema del cambio climático, Analac estima muy urgente apelar a la mitigación ambiental, sembrar árboles, mejorar el manejo de las ganaderías y seguir apostándoles a las buenas prácticas ganaderas. Lo anterior implica evitar las quemas, la deforestación y optimizar tareas puntuales de las fincas porque lo ideal es resolver temas por iniciativa y responsabilidad y no aguardar a que los demás den ese paso para acabar con el problema.

Los precios dieron una buena mano

El Gerente General de Analac, Javier Ardila, afirmó que los precios dejaron ver un incremento durante toda la vigencia de 2019 ya que hubo ajustes que oscilaron entre el 10, el 15 y hasta el 20 por ciento, pero destacó que para algunos productores en determinados momentos del año, el precio escaló hasta el 30 por ciento.

Un dato importante muestra que a finales de 2019 el precio para el productor fue de alrededor de 1.060 pesos el litro y destacó que entre noviembre y diciembre el precio logró treparse hasta ubicarse en 1.200 pesos el promedio nacional, tema que ha beneficiado a las economías con un mayor ingreso, pero como no todo es dicha, ese repunte a su vez se vio contrastado atípicamente por el elevado precio de los insumos importados y la subida del dólar, fenómeno que les quita rentabilidad a los productores.

Hay que indicar que en 2019 la producción de leche promedio día fue de 8´693.039 litros, una disminución frente al 2018 de -7.7 por ciento. Es bueno aclarar que la información a noviembre proyecta la de diciembre, permitiendo calcular la cifra. El dato puede subir en 2018 a 9´359.101 millones litros diarios en promedio, igual indicando que esta es la información reportada por la Unidad de Seguimiento de los Precios de la Leche, USP, del ministerio de Agricultura que alcanza reportes de los agentes compradores. Igual Analac asegura que hay que tener en cuenta entre el 10 y el 15 por ciento de auto consumo y un 30 o 35 por ciento se origina en la informalidad.

El tema de la reconversión y la competitividad del sector lechero está en la agenda de los productores y es por eso que tienen claro que 2029 fue un año de vacas gordas, pero insistió que como pasa regularmente en la economía y en todos los renglones productivos, hay años buenos y años no tan buenos, como se dice también de vacas flacas y es por ello que los ganaderos tienen que cuidar el patrimonio y por tal razón la recomendación de Analac es tener mucha precaución a la hora hacer las inversiones pues estas deben reducirse de manera estricta a los requerimientos de la finca para poder determinar una tasa interna de retorno positiva y así determinar si los egresos pendientes valen o no la pena.

 

“El asunto se sintetiza en prudencia pues los criadores de ganado lechero no pueden enloquecerse y comprar cosas que no se necesitan porque eso en tiempos de vacas flacas hace un daño considerable en las cifras y en la dinámica de la hacienda”, comentó.

 

Analac expuso que de las 28,7 millones de cabezas de ganado bovino que fue censado por el Fondo Nacional del Ganado, administrado por la Federación Nacional de Ganaderos, Fedegan, en el segundo ciclo de vacunación, la ganadería de leche o especializada representa aproximadamente el 15 o el 20 por ciento del hato. Cabe decir que la información que tiene Fedegan es globalizada y no fracciona ese tipo de información, no permitiendo un dato más preciso.

El libre comercio no asusta, espanta el retraso en infraestructura

Al entrar en el espinoso asunto de los tratados comerciales y el libre comercio, el gremio de los productores de leche sostiene que per se, los TLC no son perversos o imposibles de sobrellevar. Dijo que en ese tema hay cosas que tiene que hacer el gobierno y que el productor como tal no puede ejecutar tal y como pasa con los bienes públicos o infraestructura pues hay falencias con vías terciarias, electricidad, alumbrado y la red de telecomunicaciones que involucra teléfonos, celulares e Internet, que son obligaciones estatales y que a la fecha muestran un vergonzante rezago, lo cual golpea la productividad rural por falta de ejecución y políticas de desarrollo.

En opinión del Gerente General de Analac, a los productores de leche lo que si les corresponde es trabajar sobre cinco factores determinantes para potenciar la producción láctea pues con las mismas vacas es posible obtener mucha más leche y así diluir los gastos porque la solución no solo está en el precio, que siendo importante en el momento de leer los indicadores económicos de la finca, no es el todo ya que este hace parte de una visión empresarial y de administración que requiere de análisis y recopilación de información para hacer gestión eficiente de las puertas del hato hacia adentro.

Los cinco temas que no son un invento y que vienen de vieja data tienen que ver con animales de calidad porque hay que escoger la raza con la cual se va a trabajar o definir qué se quiere hacer porque si el tema es por ejemplo ordeñar Girolando, debe haber unas vacas de esa raza para poder maximizar la producción lechera, ahora si el ganadero define que quiere tener volumen de leche pues el ganado a criar debe ser Holstein, si se busca leche con sólidos lo ideal es trabajar razas Jersey, Normandas, Pardo Suizas y otras que ayudarán a tener un precio diferenciado frente a los componentes de la leche.

Esa primera decisión es vital y por ello si el ganadero no tiene el dinero para dedicarse a la transferencia de embriones lo adecuado es que se dedique a la inseminación artificial que debe hacerse con animales élite de la raza que se haya escogido para que la generación sea mejor que la anterior porque si se escoge un semen barato y poco funcional, lo único que se logra es mantener animales en lo cuantitativo, pero sin mejoramiento.

Una tercera decisión apunta a que ante la falta de recursos para inseminación lo más aconsejable es acudir a fincas con genética de calidad para adquirir un ternero y lograr con el tiempo una monta natural que sin duda mejorará el hato sin utilizar toros de baja calidad que no van a impactar.

El siguiente tema tiene que ver con registros los cuales son importantes para determinar la edad de los animales, pero igual en ese capítulo son vitales los registros contables, de administración y tener una contabilidad organizada para saber si hay ganancias o pérdidas económicas y tomar con ello decisiones adecuadas.

En el tema de alimento es recomendable hacer uso de pastos mejorados y si la posibilidad no da para ese tipo de pastura o forraje de alta calidad lo mejor es tener un pasto abonado y con exámenes de suelo y bromatológicos para saber cómo esta ese herbaje. Igual Analac recomienda tener pasto guardado a manera de silo o de henolaje para que en épocas de verano sea posible suplementar el ganado. La asociación insiste en que los ganaderos deben utilizar concentrados de excelente calidad para poder extender la producción de las vacas.

En el tema de la sal, dijo Ardila, el asunto es el mismo tal y como debe pasar con todos los insumos que en ganadería de leche demandan calidad.

 

Añadió que de cara a tener una estricta sanidad es perentorio cumplir con todas las vacunaciones, las purgas y la eliminación de animales que padecen alguna mastitis porque pueden contaminar todo el hato.

 

“Hay decisiones costosas y muy duras, pero no se logra curar una vaca con mastitis, con el dolor del alma tengo que eliminarlo y así evito un problema de mastitis en los otros animales y esa es una decisión inteligente en lo que tiene que ver con la rigurosa sanidad y por ello además de otros protocolos, es necesario vacunar contra fiebre aftosa, brucelosis y tuberculosis, es decir cumplir con un plan de vacunación y con unas medidas que redunden en una sanidad preventiva y no curativa”, puntualizó Ardila.

 

Por último, afirmó, hay que tener muy al día el tema de manejo porque si hay buen trato hacia los bovinos, éstos producirán comida durante todo el año, haciendo que haya eficiencia en donde funcionen las explotaciones. Sin embargo el asunto no se queda en el manejo animal sino en ese que tiene que ver con las personas que trabajan en la finca porque necesitan capacitación, formación y unas inversiones en conocimiento que llevará a un retorno sobre lo que se invierte. Lo anterior debe ir acompañado de un pago justo de salario y las exigencias laborales de ley.

El directivo fue enfático en el tema laboral pues dijo que ahorrar en los trabajadores o desconocer sus derechos puede terminar en demandas y en pérdidas innecesarias para una finca que vive de la producción de leche y que requiere personal calificado y confiable para llegar a esa línea de altos rendimientos.

En materia de comercio la eventual llegada de nuevos empresarios al sector lácteo, no se ve con malos ojos siempre y cuando hagan absorción de la leche colombiana a precios justos porque una mayor competencia entre procesadores conlleva a mejorar el producto básico y a tener acceso a mejores remuneraciones por el ordeño. Lo malo del cuento es que lleguen empresas llenas de mañas y resabios a querer aprovecharse del productor de leche y a engañar al consumidor.

Otra práctica comercial que genera reserva es que los importadores inunden el país con derivados lácteos propiciando la quiebra de una actividad que le ha llevado renta social y económica al país. Lo cierto, manifestó, es que hay unos acuerdos comerciales firmados y en vigor que entran a plenitud y cero aranceles en donde quedan cinco años para el caso Estados Unidos y siete años con Europa.

 

“El asunto es sencillo, tenemos que hacer la tarea y no esperar que alguien llegue a hacerla por nosotros, hay herramientas, hay información y eso más todo el componente productivo, competitivo y de sanidad debe llevar a buen puerto la ganadería de leche para hacer sostenible el negocio. Sin duda el cambio tenemos que hacerlo ya porque a nivel mundial todos los productores se vienen consolidando, es decir que mucha gente está saliendo de la actividad porque mientras unos crecen, otros le dicen adiós a la producción lechera, fenómeno que se está viendo desde hace más de 50 o 60 años en todos los países, es una realidad mundial”, aseveró.

 

Retrocediendo la película, Ardila sostuvo que la figura del extinto Instituto de Mercadeo Agropecuario, IDEMA, era muy bueno porque al cumplir con su filosofía le daba una mano importante al campo productivo, empero evocó que dicha entidad debió cerrar porque afianzó por prácticas corruptas un terrible cartel, a tal punto que al final de su vida, no le decían IDEMA sino el edema. Muchos de los que allí trabajaron, detalló, se enriquecieron de una manera brutal, haciendo una cantidad de prácticas non sancta.

 

“Con buenas intenciones fue creado el IDEMA, pero lastimosamente algunos le dieron muy mal uso. Quienes dicen que debió salvarse la entidad y el modelo, sacando a los funcionarios cuestionados para hacer viable el agro negocio están en lo cierto”, concluyó el Gerente General de Analac, Javier Ardila.



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