Por qué la elite prefiere la austeridad y el desempleo

La economía mundial está en crisis. La Economía norteamericana tiene una débil recuperación, después de la recesión de 2009, y parece que se espera otra recaída. Europa da patadas de ahogado. Japón crea ilusiones con las políticas monetarias agresivas de Abe. España está en los infiernos de Dante con el 27% de desempleo. La receta del FMI es rebajar los salarios, y un grupo de “sabios”, todos salidos de las finanzas, aseguran que España tiene que recortar las pensiones para que el sistema sea sostenible. Claro, si usted recorta salarios, convirtiéndolos en ganancias, lo único que puede recetar al sistema pensional es otro recorte de pensiones. En España aumentaron los ricos en el último año, pero también los desempleados. China se resiente, Suramérica también.

Michal Kalecki (1899-1970), famoso economista polaco, contemporáneo de John Keynes, y que descubrió, al mismo tiempo que el británico, la teoría de la demanda efectiva, pero sin tener el reconocimiento dado a Keynes porque escribía en polaco y no en inglés.

En un trabajo publicado en 1943, Aspectos Políticos de la Ocupación Plena (Ensayos escogidos sobre Dinámica de la Económica Capitalista), plantea el problema de por qué a los empresarios capitalistas no les interesa el pleno empleo, a pesar de que se sabe desde Keynes como acabar con el desempleo.

El problema del desempleo se puede resolver con la intervención del estado en la economía a través del gasto público, no financiado con impuestos, cuando ni los consumidores y los empresarios no están dispuestos a gastar, por distintas razones, por supuesto, de tal manera que un mayor gasto le dé confianza a la economía, creando capacidad de compra adicional en los consumidores. Una nación soberana no necesita amarrarse el cinturón como una familia durante una crisis, puede emitir dinero, una familia no puede.

La causa del desempleo no parece ser debida a que los salarios no bajen, en que no sean flexibles, siendo el aumento del empleo la consecuencia del recorte de salarios. No. Al contrario, los salarios son los ingresos y las ganancias de otros empresarios capitalista, bajan los salarios y también las ganancias. ¿Cómo se justifican los TLC en Colombia? Con el argumento de que son mercado con capacidad de compra. ¿Qué pasa si se pierde esa capacidad de compra a la mitad bajando los salarios a la mitad? Pues que el mercado se reduce a la mitad, y probablemente más. Es el mismo argumento de la demanda efectiva interna.

¿Qué plantea Kalecki? “Es falso el supuesto de que un gobierno mantendrá la ocupación plena (…) si tan solo supiera como hacerlo”. En la crisis del 30, los empresarios se opusieron al aumento del empleo mediante el aumento del gasto gubernamental, excepto en la Alemania nazi. Los empresarios se benefician de este auge, pero se oponen al mismo con las políticas de austeridad que se han impuesto sobre la población europea y estadounidense, como si se estuviera aplicando el fuego purificador sobre un pecador. ¿Por qué?

Kalecki da tres razones: Una, la oposición a la interferencia del gobierno en el empleo descansa en el hecho de que el empleo, en una situación de libre mercado, depende del estado de confianza de los inversionistas, y eso de da un control muy grande a estos sobre la política gubernamental para el sostenimiento del empleo, que puede ser disminuido por la intervención gubernamental que daña el estado de confianza. Hacer una regla fiscal es la exigencia.

Dos, el disgusto por la orientación del gasto, en inversión pública y consumo subsidiado, se origina, en cuanto a la inversión pública en el hecho de que a los empresarios no les gusta que el gobierno compita en las mismas actividades en donde está localizada la inversión privada, y de hacerlo que lo haga en la provisión de bienes públicos de infraestructura, como hospitales, carreteras, escuelas, etc., de tal manera que el gobierno no esté tentado a invadir la esfera privada de inversión, posteriormente. En cuanto al consumo subsidiado, los empresarios se oponen porque esta práctica anula el principio de la ética del trabajo: “ganarás el pan con el sudor de tu frente”, a menos que seas el dueño de un banco.

Y tres, la oposición de los empresarios a los cambios resultantes del mantenimiento del pleno empleo tiene que ver con la desaparición del desempleo como elemento disciplinador de los trabajadores, y por lo tanto moderador de sus demandas. Al desaparecer el fantasma del desempleo los trabajadores imponen y demandan mejores tratos y condiciones laborales a los empresarios.

¿Por qué no les gusta el pleno a los empresarios a pesar de que pueden rentabilizar el pleno empleo? Porque se pierde la disciplina del trabajo. La crisis, en este sentido, es una oportunidad para darles una lección a los trabajadores, e introducir las reformas para desmejorar las condiciones laborales, económicas y políticas de los trabajadores. La lucha de clases no es un invento de Marx, sólo su cronista mayor.



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